Maternidad en el deporte profesional: el reto de competir sin renunciar a ser madre

La maternidad en el deporte profesional continúa siendo uno de los grandes retos para las atletas. Aunque la congelación de óvulos ofrece nuevas posibilidades, deportistas y especialistas reclaman medidas que les permitan ser madres cuando lo decidan sin poner en riesgo su carrera. La maternidad en el deporte profesional vuelve a situarse en el centro del debate. 

Futbolistas como Alexia Putellas, Olga Carmona y Patri Guijarro han reclamado a la Real Federación Española de Fútbol ayudas para preservar la fertilidad. La federación ha respondido mediante un acuerdo con una clínica especializada para facilitar el acceso a estos tratamientos. Sin embargo, la medida también ha despertado críticas, ¿Son las mujeres quienes deben retrasar la maternidad para adaptarse a las exigencias del deporte profesional?.

La atleta Marta Pérez, madre reciente y finalista olímpica, defiende que la solución no debería ser aplazar la maternidad, sino construir un sistema preparado para acompañar a las deportistas que decidan ser madres durante su carrera.

Otras atletas comparten esta reflexión. Ofrecer la posibilidad de congelar óvulos puede ser positivo, pero nunca debería convertirse en una presión ni presentarse como la única alternativa.

El regreso a la competición después de un embarazo continúa siendo complejo. En muchas disciplinas, los contratos, las becas y los incentivos están directamente ligados al rendimiento, sin tener suficientemente en cuenta los meses de embarazo, parto y recuperación.

Algunas marcas deportivas han mejorado sus políticas de maternidad y el tenis cuenta con un ranking protegido que facilita la vuelta de las jugadoras. No obstante, estas medidas todavía no se aplican en todos los deportes.

También faltan especialistas preparados para acompañar a las atletas durante el embarazo y el posparto. Para responder a esta necesidad, el Consejo Superior de Deportes trabaja en una Unidad de Salud de la Mujer Deportista con profesionales especializados en maternidad y rendimiento.

Una investigación realizada por la socióloga Beatriz Martínez con deportistas españolas de alto nivel sitúa por encima de los 33 años la edad media de nacimiento del primer hijo; El estudio señala que alrededor del 60 % de las participantes había contemplado congelar sus óvulos, pero únicamente un 19 % conocía realmente el procedimiento. Estos datos muestran la necesidad de ofrecer información rigurosa y un acompañamiento adaptado a cada deportista. Preservar la fertilidad puede ampliar las opciones de las atletas, pero no resuelve por sí sola las barreras laborales y profesionales relacionadas con la maternidad.

El debate no debería centrarse únicamente en cuánto pueden aplazar las mujeres la maternidad, sino en cuánto debe avanzar el deporte para acompañarlas.