La innovación suele asociarse a la tecnología y los nuevos productos, pero innovar también es transformar organizaciones, mejorar servicios y encontrar respuestas a necesidades sociales. En todos esos ámbitos, la participación de las mujeres es esencial. Sin embargo, su presencia sigue siendo desigual, las mujeres representan el 29,2 % del empleo innovador en España, según el informe Mujeres e innovación 2026, elaborado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades junto con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Más presencia, pero avances todavía limitados
El informe detecta avances desde 2020, aunque los considera insuficientes para cerrar la brecha. La participación femenina es mayor en ámbitos como el sector textil y las ciencias agrarias y alimentarias, y menor en sectores tecnológicos e industriales. También disminuye en áreas como las tecnologías físicas y de materiales.
En el ámbito de las patentes, las mujeres representan el 27,8 % de las personas inventoras. Además, aparecen en el 41 % de las solicitudes que cuentan con al menos una inventora. Aunque estas cifras han crecido, el informe señala que la presencia femenina continúa siendo desigual según el área de conocimiento y el tipo de actividad innovadora.
Las diferencias no se explican únicamente por quién obtiene financiación o consigue que su proyecto sea aprobado. El informe indica que las tasas de éxito en la evaluación son relativamente similares entre mujeres y hombres, pero que el acceso inicial a las convocatorias es más desigual: menos mujeres se presentan, especialmente en las de carácter tecnológico.
La participación femenina también baja en la investigación contratada, la transferencia de conocimiento y el liderazgo de proyectos, sobre todo en entornos orientados al mercado y apoyados en redes profesionales informales. Las mujeres consultadas mencionan, entre otras dificultades, la sobrecarga de trabajo, los problemas de conciliación, la falta de mentoría, la menor visibilidad de sus aportaciones y el acceso limitado a esas redes.
Reconocer otras formas de innovar
El estudio propone ampliar la idea de innovación para reconocer actividades que no siempre encajan en los indicadores tradicionales. Señala que las mujeres destacan en la innovación social, mientras que los hombres tienen mayor presencia en la innovación de producto. Muchas innovaciones lideradas por mujeres reciben menos reconocimiento en los sistemas habituales de evaluación.
El informe concluye que el sistema español de innovación ha avanzado hacia una mayor igualdad, pero que persisten desigualdades estructurales, especialmente en la financiación, la transferencia de conocimiento y el liderazgo. Ampliar qué entendemos por innovación y revisar cómo se apoyan y reconocen los proyectos puede ayudar a que todo el talento participe en la creación de soluciones para la sociedad.
